La filosofía jamás fue cosa y ser de intelectuales, no crean eso; ni tampoco (es→ para ser del artificio el objeto de intelectuales). Quizá, es verdad que desde cierto momento histórico se pretenda (por la palabra escrita) un pensamiento ilustrado después más técnico y analítico; pero, partiendo de aquellos primeros poetas, más místicos e intuitivos que razonables o técnicos al decirse filósofos se reconocían así mismos aficionados dados de nuevas experiencias a saber de las cosas mismas; luego todos somos aficionados al iniciar cualquier camino propio [sobre todo si entendemos, por escribir→ lo proyectado de algo antes impropio que luego es una razón suficiente de uno —a partir de (algo) y de una idea ser (de eso) y movernos de uno a iniciar un camino: luego todo eso de unomismo lo propio después y de lo que podemos hablar en propiedad] al menos de alguna cosa. En este sentido, podemos afirmar, que ninguno poseemos un saber de lo que todavía no conocemos y, menos aún y en concreto que alguno posea la verdad de todo y razonado a partir de nada propio de su experiencia.
Pero, podemos poseer la propia verdad (de algo y ser→ de alguna cosa después y de unomismo en la verdad de alguna cosa (de un instante concreto). En este sentido cada cual encuentra su propia verdad (lo mismo en los volcanes encuentro de aquello luego mi verdad (de cada ínstate concreto). En esta verdad (propia y de cada uno) no hay escuela o academia que no sea la propia experiencia de cada uno en su volcán: recomponiéndose a cada paso (desde la realidad misma de las cosas que son y salen al paso) donde buscando y herrando hayamos cada uno nuestra de nuestra realidad y en ella (una verdad) la propia: no la verdad que nos proponen e imponen a otros por medio de cualquier dialéctica desde las instituciones o escuelas; sino la verdad que es de nosotros (hatada por nosotros mismos y para nosotros (de eso / que no es) respecto a algo, no siempre definido del todo, ni para todos igual de la misma manera, que algunos hemos encontrado de nuestro horizonte dado. Pues en el mundo “real” las cosas no se muestran y afectan por igual a dos personas distintas, que encontrarán resultados diversos a una misma experiencia compartida. Por tanto (de la misma manera no igual de los textos escritos / hallaremos palabras (proyectadas→ de alguien concreto, que se nos proyectan desde aquellos textos desde una conciencia), por la que se nos revela / de otra forma (aquello mismo que se proyecta y es antes del pensamiento “de otro” y algo proyectado (de él) por la palabra y de un texto hacia→ nosotros como conciencia de alguna cosa propia y eso de él (y su verdad del propio texto proyectado de él descubriendo ahí→ caminos (recorridos / es decir: por el otro / otras personas como nosotros/ aprendiendo de ellos o quizá más incluso extraviándonos en ellos y de lo que escribieron tanto como por lo no es y es lo mismo no manifiesto de una forma del propio del texto.
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