A Vosotros / jorge maqueda merchán / jordi maqueda (Aceuchal 06207 (Badajoz -España)

A Vosotros― “los que os sometéis mansamente a lo voluntad de cualquiera con un traje, uniforme o un título... vosotros que os levantáis cada mañana a fichar en el trabajo, a fichar en casa, a fichar en todo lo demás (incluso en la escuela con los niños) y lo mismo os da; seguís sin levantar cabeza... ni la vista levantáis para mirar; pues bien: manteos así, panza abajo y la boca bien cerrada (que abierta i decir a nadie es lo mismo y nada)… señalándose aquí de la rutina diaria un hecho social —el acto de "fichar"—como metáfora del hecho manifiesto y contundente de la mecanización de la existencia del sujeto, donde cada registro en la jornada simboliza una renuncia a la propia autenticidad.

Con este lenguaje crudo e irónico acentúo, quizá y de forma vehemente, la idea que implica vivir en esa sumisión implícita en el caso de cada uno que impide levantar la cabeza (de la obligación) y, por ende, hacer cualquier tipo de cambio significativo en su vida sometido aquel de su “presente perpetuo” de todos los días→ a las estructuras y formas de poder) representadas simbólicamente por trajes, uniformes o títulos que disponen luego la pérdida de autenticidad de uno y manifiesta cuando el día a día se reduce a actos mecánicos (en el trabajo), lo mismo antes como después el “fichar” (es) ese acto cotidiano ( obligado de otros a nosotros) que lejos de ser una mera rutina (“fichar”) simboliza y entiéndase: la entrada y aceptación a un sistema que encadena y reduce de uno su capacidad de ser luego de sí mismo→ “auténtico” pues viene determinado del acto de sí mismo de→ no levantar cabeza renunciando a cuestionar la autoridad ni buscar alternativas para trabajar de otra manera menos ofensiva y, vivir de otra manera de forma plena y consciente (al menos de las cosa que ofenden).

No es la primera vez que manejo un tono provocador y directo, denunciando, en este caso la sumisión de aquellos que se dejan controlar sin cuestionar la esa autoridad representada por trajes, uniformes o títulos o cargos. Que luego se podría extender hacia→ la indiferencia ante la propia dignidad usurpada: mantener la “panza abajo” y la “boca bien cerrada” es→ de una forma que todos reconocemos la imagen que se observa de muchas formas en la sociedad hoy que denota tanto la pasividad como el conformismo (esperar lo que no llega de uno / un pan en la mano puesto de otro). Es decir, quienes se encadenan a ese ciclo sin aspirar a algo más significativo están, en cierto modo, aceptando una existencia empastada en la rutina (a cambio de una cierta seguridad), despojándose de esa chispa vital que podría impulsarlos a ser más y más que rebelarse contra un orden impuesto / siendo del cambio luego de otra manera el orden. La sumisión (en este caso y del sujeto a las empresas) aunque aparente cierta seguridad, en realidad representa la pérdida de la oportunidad vital y de forjar un camino personal o auténtico / a cambio de otro camino impropio dispuesto por otros.

Después y a la luz de la tensión entre lo auténtico y lo artificial, o desde imitar comportamientos de otros —este texto pretende recordar que la verdadera transformación comienza de uno mismo cuando nos atrevemos a levantar la cabeza y a cuestionar-nos sobre la realidad que nos acontece / de la forma y el por qué-es de una forma y no de otra / o sino y de la misma forma de otra manera. Luego No, no se trata únicamente de rechazar la rutina por ser rutina impuesta de otro ―y esto lo entiende un culturista de su necesidad igual de una rutina― sino de recuperar un sentido de aquella rutina desde la propia identidad (cuando mi rutina es, lo mismo adaptada a engrandecerme (de entrada ya no haciendo más horas extras donde engrandezco a otro) y que aprovecho de mi tiempo, en mi caso, en el gimnasio o actividades que me compensan de un estado después saludable) y a la vista está / eso después que nos permite vivir con dignidad, reconociendo que cada “fichaje” impuesto de otro que aceptamos puede ser (síntoma) i es muchas veces una instancia telegrafiada a otros de nuestra rendición que nos aleja de la propia dignidad arrebatada por otros / personas que, aunque nos dan cierta estabilidad, también nos encierran y doblegan la voluntad hacia lo impropio que no es de nosotros natural / pero que solo entendemos cuando comprobados que no estamos donde queremos ni hacemos lo que de veras nos gustaría (en ese momento) estar haciendo. Por lo que desde aquí se invita a la reflexión acerca de esos moldes preestablecidos (insultantes a veces) y que aceptamos alegremente lo que luego nos determinan a ojos de otros / y transformar la pasividad (manifiesta en la aceptación de algunos en lo que nos perjudica a todos) transformándolo en acción consciente, y por tanto en hacer algo al respecto por nosotros y para nosotros / pensando en la manera en que la rutina impuesta de la voluntad y necesidad de otros (hacia nosotros) y su aceptación o sumisión a esta nos determina y ha moldeado el propio día a día de cada uno desde antaño, dificultando aquel camino propio de superación.

No hay comentarios:

Publicar un comentario