Vida y Crítica ―Entendiendo la vida de una forma propia i “crítica”― y, de algún modo, la reflexión e incluso en ocasiones la denuncia, han sido formas con las que he aprendido a afrontar el presente, enfrentando la realidad que me ha tocado vivir: entre esta el drama y tragedias que se dan en el mundo principalmente a causa de las Guerras y los desastres Naturales, el Hambre u otras Monstruosidades: luego Pienso de estas cosas (que de manera directa o indirecta he sentido) entendiendo que hablar de aquello que acontece en nuestro mundo es→ lo mismo que sentir y sentimos igualmente haciendo un ejercicio moral de crítica y denuncia igual escribiendo de los sucesos lo mismo de quienes las provocan e incitan, al tiempo que se construye un canal o vía de comunicación abierta a través de la reflexión y la crítica, que pretende y puede dar voz a los olvidados o desplazados: huérfanos de la tierra en todo caso que han perdido todo no solo de un territorio, sino también de un sueño que la sociedad ha olvidado.
Luego, es fundamental entender que reflexionar sobre estas materias y sentimientos no requiere de grandes saberes previos. Basta de uno moverse en el mundo y sentir en la piel su latido, esto es: mostrando una mínima disposición hacia el otro para desarrollar un pensamiento crítico desde la empatía. Pues comprender y denunciar aquello que nos afecta (desde uno mismo sentido), se revela una forma veraz de conocimiento donde el actuar y sentir se fusionan para dar lugar a una conciencia más profunda de unos hechos o experiencias. Este conocimiento o mejor entendimiento forjado del fuego de la experiencia propia, se convierte de la empatía en un faro para aquellos que, sin importar su origen, como uno anhelan ver y construir un mundo mejor donde la dignidad prevalezca.
Así, cuando contemplo el sufrimiento causado por la violencia o la indiferencia, no solo reflexiono acerca de ello y los hechos, sino que proceso del sentir el análisis luego traducido de un ejercicio de moral y denuncia, en el que el lenguaje mismo carga una flecha donde cada palabra se alza contra las estructuras que perpetúan el dolor de aquellos marginados por un sistema guiado de intereses y voluntades egoístas impuestas que, a través de sus deseos ciegos, generan sufrimiento– precisando de un acto de redención propio, donde el conocimiento y la autenticidad se proyecten hacia el entendimiento en el que ningún ser quede en el olvido.
No hay comentarios:
Publicar un comentario