01- Realizar buena parte de lo aquí publicado me ha llevado cierto esfuerzo /Jorge Maqueda Merchán / Jordi Maqueda- Aceuchal 06207 ( Badajoz - España)
02- Todo acontece y antes por una causa—— jorge maqueda merchán / jordi maqueda ( Aceuchal - 06207 (Badajoz- España)
Todo acontece y antes por una causa—. Hace tiempo —corría el año 2003— comencé a escribir (desplazado a Extremadura) una serie de singulares textos: de quien se encuentra extraviado entre la literatura, las ciencias y la metafísica”. En aquel libro, suponiendo que fuese un libro, trataba a modo de ensayo y de forma breve, temas específicos referidos a materias diversas, y pensamientos aislados que alternaban sobre temas (añadidos a este cuaderno). Supongo, que pretendía de algún modo razonar. No obstante, ya entonces tenía presente de los ejercicios que me había propuesto que muchos sino la mayoría carecerían de pleno sentido: tal que la contradicción primera habría de residir en el hecho mismo de escribirlos sujetos a la parcialidad y precariedad que resulta de un razonamiento limitado y sobrepasado de complejidad (real) que empequeñece cualquier recurso relativo al propio discurso (S. Pániker). Esa certeza —o agónica imposibilidad— motivó que aquellos textos quedasen relegados al fondo de un cajón, no publicándose o al menos no en el modo deseado. Si bien, y a resultas de aquel penoso extravió hacia vagas lontananzas hube de verme, en algún momento, acometido por el impulso ya no de roer problemas —intentando darles sentido— sino más a observar detenidamente, prestando mayor atención y valorando así diferentes puntos de vista—algunos pretéritos— para, de ese modo, volver luego a redescubrirlos del presente. Sería pasado el tiempo, cuando partiendo ya de otro enfoque —ese que sólo se encuentra cuando todo a nuestro alrededor se está desmoronando, y despertando en nuestro interior ese “temple de ánimo que coloca al hombre ante la nada misma” (Heidegger) que retomase, no solo aquellas primeras cuestiones sino otras, que entiendo a mi modo de ver, son tanto igual o más trascendentales.
Mantenerse despiertos. ¿Por qué desconfiar?— jorge maqueda merchán / jordi maqueda ( Aceuchal - 06207 (Badajoz- España)
Mantenerse despiertos. ¿Por qué desconfiar?—. Si escribo ahora una cita del nuevo o antiguo testamento quizá dibujen una sonrisa, “Permaneced, pues, firmes en la libertad con que Cristo nos hizo libres, y no volváis otra vez a ser presos en el yugo de esclavitud “(G, V, 1). Pero sonreír no es malo. Dicen que los elefantes vuelan cuando no los miramos, pero lo realmente “malo”, además de nada inteligente, es esperar ver volar y no darse la vuelta a mirar, sabiendo que tienes un elefante justo detrás. Criticar o reírse de las cosas sin conocerlas de primera mano —no saber, en la sabana (africana), que aunque no mires a ese elefante delante tuyo, y este pueda o no pueda volarlo mientras cierras los ojos, siempre habrá un león que de cerca te pueda acechar— es lo que conduce al individuo a una lóbrega lucidez vivida en la ignorancia (de su estado/ y realidad), alejándole todavía más de la verdad frente a (él). Por cierto, Heidegger cita la Biblia ‘y viéndose Jesús rodeado por numeroso pueblo, les significó que se trasladaran al otro lado del mar’ («Videns autem Jesus turbas multas circum se, iussit ire trans fretum» (Mat. VIII, 18). La traducción que hace Heidegger es de Lutero, y el sentido "primero" del fragmento es mostrar cómo (iuber) en latín, nunca es mandato. Cuando con observamos el verbo en griego que representa «ponerse, ponernos en camino» (Heidegger, 1964: 114).
Darle un sentido propio a nuestros actos — jorge maqueda merchán / jordi maqueda ( Aceuchal - 06207 (Badajoz- España)
Darle un sentido propio a nuestros actos― más allá del que puedan darle los demás, e incluso nosotros mismos en un primer momento, será el principal anhelo: encontrarle un sentido final a aquello que nos sucede y hacemos. Un viaje (el camino), como la vida, no es una certeza en la que se está (o un programa concreto a concluir) sino, y más bien, una certeza a la que se llega (obrando en función de aquello que nos dicta el corazón) algo que todos comprobamos muchas veces, al ver colapsar y volver de nuevo a abrirse las expectativas durante un mismo tramo de vida, o viaje. Sería en ese mismo sentido, y precisamente en este viaje del que ahora les quiero hablar, donde yo habría de sentir esa ruptura (conmigo mismo) / o necesidad de renunciar a una idea o proyecto—más aún al ego— en mor de escuchar y seguir aquello que, contra todo lo racional del momento y cuando menos lo esperas te dicta el corazón, desviándome hacia donde, como cogido de la mano (frente a una voluntad estrangulada) la necesidad me habría de conducir.