De un horizonte dado: "adquirir el sentido propio de horizonte" implica que nuestra experiencia del mundo no-es solo un cúmulo de datos aislados del medio, sino un entramado de significados y de nombres propios que se nos revelan de lo mismo en la periferia de lo visible conocido y nos remiten de las cosas que no-son antes de uno y son no de la misma manera lo mismo de otro: lo desconocido de uno, más allá de la periferia o limites dados del propio horizonte / para lo que tenemos que movernos de nosotros mimos hacia→ crear de nosotros ese nuevo horizonte que-es y puede ser y es de alguna forma luego de otra manera siendo de movernos de aquello mismo luego de nosotros que no-es antes y es lo desconocido todavía. Xavier Zubiri en este sentido profundiza esta idea al señalar que el sentido del mundo proviene del asombro: de despejar de unomismo ese horizonte que se nos revela a cada uno de una vida (a cada paso haciendo de este un nuevo horizonte alguna cosa habitable) lo que nos permite entender después de alguna forma propia el poder ver más allá de lo inmediato y de las palabras el significado que se distingue de lo mismo dado de otros / siendo (de un pie abajo del medio y de este modo→ entender lo significado desde nosotros).
In-der-Welt-sein
—“ser-en-el-mundo”— es uno de los conceptos más radicales y fundacionales en la
ontología de Martin Heidegger. No es simplemente estar ubicado en un entorno
físico, como quien se encuentra dentro de una habitación. Es una forma de ser
que rompe con la separación clásica entre sujeto y objeto,
entre conciencia y mundo, entre el yo y lo otro; pues→ ese “ser-en-el-mundo” es
(eso→ todavía no definido del texto / que
puede ser→ del pensamiento de
unomismo, cunado observamos alguna cosa que podemos entender propia de unomismo
ahí después, siendo antes del
pensamiento de (eso) mismo que significa
In-der-Welt-sein desde la perspectiva de que la existencia propia es y es eso
de uno que puede ser→ del pensamiento, del otro, siendo→ de nada propio antes)
entendiéndose arrojado al mundo y un horizonte dado: definido pero abierto a
sus posibilidades (no determinadas de este texto). La noción de “unos” como
singularidades energéticas en relación encuentra un eco profundo aquí. El
cuanto, como el Dasein, no es sin mundo, no tiene identidad fija, sino que se
manifiesta en relación, en contexto y apertura con el otro. El
“ser-en-el-mundo” es también una forma de estidad: no cerrada, sino situada
presta a ser→ del pensamiento, que se da en vínculo o relación con el otro.
Pero ¿Qué significa realmente ser-en-el-mundo?
Heidegger
lo introduce en Ser y Tiempo para describir la estructura existencial
del Dasein (el ser que somos nosotros).No somos “cosas” en el
mundo, ni “conciencias” que lo observan desde fuera. Somos los que
estamos implicados, inmersos, arrojados en un mundo
que no elegimos, pero que nos constituye. El mundo no es un conjunto de objetos
externos, sino un horizonte de sentido que puede ser propio,
pero en el que todo aparece ya interpretado, ya dispuesto para el uso, ya
cargado de significación.
Claves
del concepto:
·
Unidad estructural: In-der-Welt-sein no es la suma de “ser→ del
pensamiento” de uno + “mundo”, sino una estructura unitaria. No puede descomponerse sin perder su sentido.
·
Relacionalidad ontológica: el Dasein no está frente al mundo, sino en él, como parte constitutiva. El mundo
no es lo que está “ahí fuera”, sino lo que hace posible que algo tenga sentido. La "relacionalidad
ontológica" o las "ontologías relacionales" se refieren a una
perspectiva filosófica que concibe al (ser→ del pensamiento) no como entidades
individuales no separadas del medio y el entorno, sino en complejas tramas de
relaciones dentro de este medio, en asociaciones y vínculos indisolubles entre
sí y con el entorno. Esta visión rechaza el paradigma moderno que separa al
sujeto del objeto, la naturaleza de la cultura, y promueve la idea→ de un mundo interconectado donde el
conocimiento, la ética y la transformación social deben basarse en estas
relaciones y en la experiencia de los sujetos
·
Facticidad y posibilidad: el Dasein está “arrojado” en el mundo (no lo elige),
pero también es proyecto: puede interpretarlo, transformarlo,
habitarlo de forma auténtica o inauténtica.
No hay comentarios:
Publicar un comentario