Mirar hacia atrás, para poder ver por delante / Jorge Maqueda Merchán ( Jordi Maqueda)

Mirar hacia atrás / para poder ver por delante desde la distancia y experiencias implica un ejercicio profundo de introspección en el que se entrelazan los recuerdos agradables con las inevitables sombras y dolor, al rememorar aquellos momentos extraordinarios en la cotidianidad, donde se revela una verdad ineludible: la existencia humana se teje de luces y tinieblas, en las que cada instante de dicha no puede desprenderse del dolor inherente a la finitud y a la fragilidad de la vida. Esta imposibilidad de separar lo sublime de lo trágico es, quizá, el reflejo mismo de la condición existencial de cada uno, donde los eventos que vivimos—por muy ordinarios que parezcan—se cargan de una complejidad que después nos define, recordándonos que la presencia del dolor acompaña y enriquece la experiencia vital (solo siente dolor quien está vivo). El pasado, entonces, no es un mero archivo de recuerdos felices, sino un tejido complejo en el que la fatalidad y la melancolía coexisten en la belleza de lo total vivido.


Este retorno a la memoria, sin embargo, se convierte en una invitación a cada uno comprender que para ver por delante y comprender es esencial aceptar la totalidad de nuestra experiencia incluida el antes (y mirar atrás) en propia reflexión en la que, se nos impulsa a reconocer que solo a través del enfrentamiento honesto con nuestras contradicciones internas podemos realmente avanzar. Al igual que en los relatos míticos, los héroes deben atravesar sufrimientos para alcanzar la sabiduría y la transformación (tal es el caso del sufrimiento que acompaña a la redención en los mitos griegos y en la literatura sumeria), mirar atrás se convierte en un acto liberador que nos prepara para afrontar el porvenir con mayor autenticidad. Es en esta integración de lo luminoso y lo oscuro (de lo que fuimos y de lo que somos) donde reside la verdadera fuerza para proyectar un futuro (donde podemos existir y ser/ del pensamiento de lo mismo antes de uno luego nosotros en la aceptación de quienes somos igualmente en nuestros recodos y abismos emocionales más profundos, es, lo que nos dota de la capacidad para trascender la mera apariencia y abrazar la esencia de vivir.

Del camino: Solo puedo hablar del propio siempre de unomimo / Jorge Maqueda Merchán ( Jordi Maqueda)

Solo puedo hablar de un camino: del propio, quiero decir con propiedad, Donde la montaña es y actúa desde la metáfora de otros siendo del camino propio de uno (y de volcanes en mi caso) hacia la superación en aquel escenario que invita (de su fuerza y potencia) a dejar atrás el bullicio y superficialidad para adentrarse en territorio desconocido donde el silencio no-es del viento, y la exigencia se transforman en herramienta para la metamorfosis luego manifiesta de (esa imagen de uno) de un entorno natural en contraposición no solo la vida metropolitana que ahoga la vitalidad y entorpece la libertad personal / y entendido esto: como vara de medida y superación frente a la adversidad acontecida donde la montaña es y me ayudaba (lo mismo ahora) a entender de lo que quedó de uno mismo y hasta donde de aquello mismo tirado en el asfalto podía ser y probar, si podría moverme ded alguna forma como antes, a ser→ del pensamiento en lo propio o solo parecerlo como un mal reflejo. Lo cierto es nunca me interesaron las cimas, sino lo que me sucede cuando de la aproximación luego es uno la montaña y en la montaña (una roca de fuego fria más→ aquel que se rehúsa a vivir solo en la comodidad y la mediocridad general de una existencia moderna y moderada centrada en el egoísmo y en acaparar de lo material) y en cambio, abraza la lucha constante contra las misma ataduras materiales y del ego lo mismo de la rutina impuesta del deseo aceptando la inevitabilidad de la muerte que no-es, sino un estímulo después para uno vivir con intensidad, lucidez y autenticidad la propia vida.

En este sentido uno se distingue del otro en su capacidad para enfrentar los propios miedos y dominar las pasiones en la disciplina (del entreno) y el sacrificio→ en ausencia de tantas cosas que no pueden ser propias (y de algunas que no-son y lo habían sido) / cuando queremos y necesitamos nosotros ser→ luego siendo alguna manera de todo lugar y forma) en la severidad como herramienta de superación. La imagen de es de la necesidad de armar una imagen propia y reconocible a las fuerzas primordiales de eso que queda de unomismo y sin forma todavía: lo desconocido de cada uno, de esa energía que se puede materializar de alguna forma de uno en la manera que permita como un escudo trascender los artificios de la sociedad contemporánea. No se trata pues de una batalla interna solamente sino de una lucha real en la que uno se forja a través del enfrentamiento directo con el acero de su propio ego en la recuperación de valores tradicionales como la integridad ―«Así como las muchas olas de los ríos fluyen hasta el océano, así mismo todos los grandes guerreros entran en Tus bocas envueltos en llamas” ―Bhagavad Gita XI, 28»― donde es el momento del ser y de la muerte (lo mismo social) como una necesidad para destruir aquel soporte incapaz de acoger una energía por llegar y de uno lo propio que abre la posibilidad del paso sobre el abismo (un salto de fe→ o iniciación ( se entiende de tantas tradiciones). Donde uno trasciende su individualidad a través de sus pasiones las agota y «de la lava después uno ardiendo». Tal es el sentido de la vía de la acción del ser de unomismo sin forma definida todavía, que enseña Krisna al guerrero Arjuna: «Soy yo, quien primeramente golpea a todos estos guerreros; sé solamente tú, hábil arquero, el instrumento en mi mano» (XI, 33).

"Existir" y de uno es la existencia entendida desde la propia vida y experiencia / Jorge Maqueda Merchán ( Jordi Maqueda)


"Existir" y de uno es la existencia entendida desde la propia vida experiencia―Entendiendo la vida de una forma propia y “crítica”― y, de algún modo, la reflexión e incluso en ocasiones la denuncia, han sido formas con las que he aprendido a afrontar el presente, enfrentando la realidad que me ha tocado vivir: entre esta el drama y tragedias que se dan en el mundo principalmente a causa de las Guerras y los desastres Naturales, el Hambre u otras Monstruosidades: luego Pienso de estas cosas (que de manera directa o indirecta he sentido) entendiendo que hablar de aquello que acontece en nuestro mundo es→ lo mismo que sentir y sentimos igualmente aquello luego haciendo un ejercicio ético y moral o de crítica y denuncia después escribiendo de los sucesos y acontecimiento lo mismo de quienes las provocan e incitan ― no lo mismo es de los que los sienten y padecen de sí mismos― al tiempo que se construye un canal o vía de comunicación abierta desde esa la crítica a través de la reflexión , que pretende y puede dar voz a los olvidados y desplazados de la tierra que han perdido todo no solo de un territorio su memoria y pertenencias en ella, sino también de los propios sueños y aspiraciones que la sociedad ha desdeñado.

Luego, es fundamental entender que reflexionar sobre estas materias y sentimientos no requiere de grandes saberes previos. Basta de uno moverse en el mundo y sentir en la piel su latido (a veces un latido de lo lejano que aún se siente) como todavía recuerdo en Nicaragua en Masaya algunas madres retirando a sus hijos a mi paso, o las historia que escuche en León (Nicaragua) o en Santa Tecla en El Salvador; y esto es, de escuchar: mostrando una mínima disposición y sensibilidad hacia el otro para desarrollar un pensamiento crítico desde la empatía con el otro (que no siempre es sentido del dolor del otro). Pues comprender y denunciar aquello que nos afecta (desde el sentido no del dolor del otro) se revela una forma veraz pero igual de desconocimiento de lo mismo (de alguna cosa propia antes del otro) después, pero igualmente valido de alguna manera al menos de donde moverse a los sentido y del pensamiento que se fusionan para dar lugar a una conciencia más profunda de los hechos o experiencias. Este conocimiento o mejor: entendimiento de alguna cosa en lo concreto y forjado del fuego y sentir quemándose uno de la experiencia próxima del otro, se convierte de la empatía en un faro para aquellos (otros) que, sin importar su origen, como uno mismo anhelan ver y construir un mundo mejor donde la dignidad prevalezca.

De los paisajes posibles: luego las razones, que llevan a moverse a uno de un paisaje diferentes / Jorge Maqueda Merchán ( Jordi Maqueda)

De los paisajes posibles: luego las razones, que llevan a moverse a uno de un paisaje diferentes: El texto propone una reflexión amplia sobre el concepto de “paisaje”, que va más allá de lo físico para abarcar de lo perceptivo, lo existencial y hasta lo cosmológico, que van desde la teoría de cuerdas hasta la fenomenología de Merleau-Ponty y Sartre, donde se plantea que la realidad no es unívoca, sino múltiple y contingente de cada uno: cada ser humano la configura desde su punto de vista, su experiencia y su libertad. Así, “paisajes" de la posibilidad se convierten en “paisajes posibles” desde las diversas formas de concebir (ser-ahí (del pensamiento propio y existir en mundo como voluntad y representación, abriendo el espacio desde nuevas interpretaciones, sensibilidades y modos de existencia que desafían las normas establecidas.

De los paisajes posibles― entendido de Paisaje su significado más común―podría describirse como la extensión de terreno que se vemos desde un sitio o punto dado (donde estamos). Sin embargo, existen otras formas de representar o utilizar el “sentido de la palabra paisaje”. Esto ocurre, por ejemplo, al tratar de biología, arte, e igualmente, cuando es utilizado en Astrofísica o Cosmología y de los físicos, es, en este último caso y concreto, y bajo el paraguas de la teoría de cuerdas o (String Theory) donde este paisaje englobará posibilidades de universos paralelos que recogen, al mismo tiempo, la posibilidad de existencia, lo mismo de otras partículas e interacciones diferentes a otras leyes locales de la física. Así, el conjunto de todas las leyes posibles permitidas, recibirá el nombre de “paisaje”. Luego, y según algunas interpretaciones dela (S.T.) este paisaje sería enorme; resultando una diversidad fabulosa de universos posibles y, por lo tanto, igualmente de posibilidades de uno y ser. Posibilidades pues que bien podrían ser→ del pensamiento hasta estar-ahí, dentro del ámbito de lo humano y personal igual del unomismo, siendo de diferentes ángulos y moviéndonos a otros puntos y de la vista lo mismo: a percepciones de la realidad y la existencia, que difieran de “las leyes locales y normas que hoy gobiernan el pensamiento único” siendo del conjunto de posibilidades estas, y al modo de “pensar” y-o “representar”, igualmente, luego obrando todas ellas permitidas. Luego este uso concreto o aplicación del término pone de relieve que un paisaje es→ en toda su extensión reflejo de la posibilidad de uno y proyectado de las múltiples maneras en que la realidad puede configurarse del unomismo, abriendo puertas a posibilidades que desafían esas las normas establecidas de los otros y reconfiguran nuestra comprensión del cosmos y de cómo este puede de uno ser este paisaje propio / luego siendo en tanto y de cada uno este hacia nosotros.

En su "Fenomenología de la percepción", M.M-Ponty expresa cómo nuestra interpretación del entorno emerge desde la interacción entre sujeto y mundo, proyectando nuestras necesidades, deseos, recuerdos y anhelos en cada rincón visible. De modo similar Sartre postula que "somos→ condenados a ser libres", subrayando que la realidad—al igual que un paisaje—es un campo de manifestación donde la libertad y la responsabilidad se entrelazan en la creación de múltiples significados. Hay pues una diversidad de paisajes posibles que se presenta como síntesis manifiesta de alguna manera complementando esta perspectiva, en la que podemos notar que la imagen de paisaje en el contexto de la teoría de cuerdas, donde se habla del "paisaje" como el conjunto de leyes físicas posibles, nos obliga a replantear el modo en que concebimos la realidad. Investigadores como Edward Witten y Leonard Susskind han teorizado que este paisaje, sugiriendo que nuestro universo o realidad es solo una de muchas configuraciones posibles, una idea que resuena con la convicción de que la realidad es, en última instancia, una construcción contingente y de cada uno (eventual por no decir accidental) aun carente de sentido propio. Luego Esta analogía trasladada al ámbito humano, donde el "paisaje" de la existencia se construye a partir de las infinitas maneras que interpretamos y damos sentido a nuestro entorno definido de otros, trasciende→ cuando entendemos lo que se quiere decir) de uno “en las limitaciones de "las leyes locales" que hoy gobiernan el pensamiento tradicional.

Por ende, hablar de los paisajes posibles es adentrarse en una reflexión holística sobre la multiplicidad de la formas de ser→ del pensamiento, de cada uno y desde si mismo luego percibir el mundo como representación, y voluntad entendida desde la reinterpretación de un espacio físico hasta la concepción de universos enteros regidos por las propias leyes alternativas (y normas. Lo mismo de ortografía: son leyes) que son y no son lo de cada uno a su manera de decir de las cosas propia de las que se expresa uno al otro (sino en lo impropio y de normas de otros→ el paisaje que se erige de la libertad creativa e imaginación del pensamiento impuesto. Tal como Husserl afirmaba "el mundo adquiere sentido por su horizonte," (horizonte observado i sentido de cada uno (o que hoy penosamente no concebimos pero entendemos del sentido dado en las palabras y normas por el otro) luego y… “entiéndase esto”, pero mejor y a partir de los matices de nuestra experiencia personal de un camino en el asombro de uno a cada curva (en el destino propio de lo incierto), en lugar de estar de la imaginación y deseo de imposición los otros en cualquier sentido. En ese sentido, y siendo de lo que se es y de lo que hay, lo mismos del conjunto de posibilidades, ya sea en la cosmología o en el modo en que vivimos y representamos la propia existencia, lo de cada uno: puede y se convierte en una celebración en la diversidad de percepciones luego la reafirmación en la libertad de crear nuevos significados y formas las propias y de cada uno el sentido en estas de lo que de uno mismo es y siente de una forma lo que es: de una cosa después que reconocemos (en lo semejante propia Y del reflejo) de un cosmos que observaremos ya distinto en el perpetuo devenir.